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Nicolás BongiornoPsicólogo clínico · M.P. 8209

Psicología contemporánea

El diálogo socrático: preguntar para pensar mejor

Una pregunta bien hecha puede más que un consejo. Qué es el diálogo socrático, cómo llegó a la psicoterapia y cómo usarlo sin convertirlo en un interrogatorio.

Escrito y revisado por Lic. Nicolás Raúl Bongiorno, psicólogo clínico (M.P. 8209)Lectura de 5 minutosÚltima revisión:

En pocas palabras

El diálogo socrático es una forma de conversar basada en preguntas abiertas que ayudan a la otra persona a examinar lo que piensa y a llegar a sus propias conclusiones, en lugar de recibir respuestas hechas. Viene del método de Sócrates en los diálogos de Platón. En psicoterapia lo usan, entre otras, la terapia cognitiva de Aaron Beck, con el nombre de descubrimiento guiado, la terapia racional emotiva de Albert Ellis y la logoterapia de Viktor Frankl.

En este artículo
  1. Qué es
  2. Del ágora al consultorio
  3. Seis tipos de preguntas
  4. Cómo hacerlo bien
  5. Qué dice la investigación
  6. En mi consulta
  7. Sus límites

No, no es un interrogatorio ni una forma elegante de hacerle decir al otro lo que uno ya pensaba. Es casi lo contrario: preguntar porque de verdad no sabemos, y dejar que la respuesta aparezca en quien la busca. Muchas veces, en la consulta, la frase que más ayuda no es una explicación brillante, sino una pregunta sencilla que llega en el momento justo: «¿y qué te hace pensar eso?».

Qué es

El diálogo socrático es una forma de conversar en la que, mediante preguntas abiertas, se ayuda a otra persona (o a uno mismo) a examinar sus ideas, revisar en qué se apoyan y llegar a conclusiones propias.

Toma su nombre de Sócrates, el filósofo ateniense del siglo V a. C., que no dejó nada escrito. Lo conocemos por los diálogos de su discípulo Platón, donde aparecen las dos caras de su método:

  • el elenchus o refutación: preguntar hasta que el interlocutor descubre que lo que creía saber tiene contradicciones;
  • la mayéutica, el «arte de la partera»: en el Teeteto, Sócrates dice que, como su madre, que era partera, él no da a luz ideas, sino que ayuda a otros a dar a luz las suyas.

En el Menón, Sócrates guía con preguntas a un joven esclavo, que nunca estudió geometría, hasta que encuentra por sí mismo cómo duplicar un cuadrado. Es la escena que mejor muestra la idea: el conocimiento no se transmite, se descubre.

Una buena pregunta no trae la respuesta. Abre el lugar donde puede aparecer.

Del ágora al consultorio

Muchas corrientes de psicoterapia tomaron algo de este método:

  • La terapia cognitiva de Aaron Beck. Beck y sus colaboradores (1979) lo llamaron descubrimiento guiado: en lugar de decirle al paciente que su pensamiento está distorsionado, el terapeuta pregunta, para que sea el propio paciente quien revise la evidencia y considere otras explicaciones.
  • Christine Padesky. En una conferencia muy citada, de 1993, distinguió entre usar las preguntas para cambiar la mente del otro y usarlas para guiar un descubrimiento, y defendió lo segundo. Propuso cuatro pasos:
  1. preguntas para obtener información;
  2. escucha empática;
  3. resúmenes frecuentes;
  4. una pregunta que ayude a sintetizar y aplicar lo encontrado («¿qué te llevás de esto?»).
  • La terapia racional emotiva conductual de Albert Ellis. Usa la disputación: preguntas más directas para discutir creencias rígidas, como «tengo que» o «es terrible que».
  • La logoterapia de Viktor Frankl. Habla explícitamente de diálogo socrático como un camino para que la persona descubra el sentido de su situación, en lugar de recibirlo del terapeuta.
  • James Overholser, psicólogo de la Case Western Reserve University, dedicó una serie de artículos y un libro, The Socratic Method of Psychotherapy (2018), a pensar el método en la clínica actual.
  • Leonard Nelson, filósofo alemán, propuso en 1922 un diálogo socrático en grupo que hoy se usa en filosofía práctica y en educación.

Seis tipos de preguntas

Richard Paul y Linda Elder, del ámbito del pensamiento crítico, ordenaron las preguntas socráticas en seis familias. Sirven como mapa:

| Tipo | Para qué sirve | Ejemplo | |---|---|---| | Clarificación | Entender qué se quiere decir | «¿Qué querés decir con "siempre"?» | | Supuestos | Ver qué se da por hecho | «¿Qué tendría que ser cierto para que eso pase?» | | Evidencia | Revisar en qué se apoya | «¿Qué te hace pensar eso? ¿Hay algo que no encaje?» | | Perspectivas | Mirar desde otro lugar | «¿Cómo lo vería alguien que te quiere?» | | Consecuencias | Pensar a dónde lleva | «Si lo creés, ¿qué hacés? ¿Y qué te cuesta?» | | La pregunta sobre la pregunta | Revisar la propia búsqueda | «¿Por qué esta pregunta te importa tanto?» |

Cómo hacerlo bien

  • Curiosidad genuina. Si ya sabés la respuesta que querés escuchar, no es socrático: es una trampa.
  • Una pregunta a la vez, y esperar. El silencio después de una buena pregunta es parte del trabajo.
  • Resumir con las palabras del otro. «Entonces, por un lado… y por otro…». Ordena y muestra que estás escuchando.
  • Preguntas abiertas. «¿Qué?», «¿cómo?», «¿qué más?» abren más que «¿no te parece que…?».
  • No buscar ganar. El objetivo no es demostrar que el otro está equivocado, sino que pueda ver con más claridad.

Y lo que no es: no es ironía para humillar, no es una catarata de preguntas, no es discutir con alguien que está desbordado.

Qué dice la investigación

En un estudio de Braun, Strunk, Sasso y Cooper (2015) con 55 adultos en terapia cognitiva para la depresión, el uso de preguntas socráticas en las primeras sesiones predijo una mejoría de los síntomas de una sesión a la siguiente, incluso teniendo en cuenta la calidad de la alianza terapéutica. Es un estudio observacional y no prueba causalidad, pero apoya algo que se ve en la práctica: descubrir algo por uno mismo suele tener más fuerza que escucharlo de otro.

En mi consulta

Trabajo desde la psicología analítica de Jung y el psicoanálisis, no desde la terapia cognitiva, pero el espíritu de la pregunta socrática está muy presente. Prefiero la pregunta que abre a la respuesta que cierra: acompañar a que aparezca lo propio, más que dar interpretaciones terminadas. Si querés practicar, podés probar el laboratorio de diálogo socrático, o el registro de pensamientos del laboratorio de ansiedad.

Sus límites

En una crisis aguda, en un duelo reciente o cuando alguien está desbordado, lo que hace falta primero es contención, no preguntas. Y entre personas, el método socrático puede volverse invasivo si se usa para «corregir» al otro. Si algo de lo que pensás te hace sufrir y no lográs salir solo, podés escribirme.

Para seguir leyendo

  • Platón. Teeteto y Menón (diálogos).
  • Beck, A. T., Rush, A. J., Shaw, B. F. y Emery, G. (1979). Terapia cognitiva de la depresión.
  • Padesky, C. A. (1993). «Socratic questioning: Changing minds or guiding discovery?». Conferencia en el European Congress of Behavioural and Cognitive Therapies, Londres.
  • Overholser, J. C. (2018). The Socratic Method of Psychotherapy. Columbia University Press.
  • Paul, R. y Elder, L. (2006). The Thinker's Guide to the Art of Socratic Questioning. Foundation for Critical Thinking.
  • Frankl, V. E. (1946). El hombre en busca de sentido.
  • Braun, J. D., Strunk, D. R., Sasso, K. E. y Cooper, A. A. (2015). «Therapist use of Socratic questioning predicts session-to-session symptom change in cognitive therapy for depression». Behaviour Research and Therapy, 70.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el diálogo socrático?

Es una forma de conversar basada en preguntas abiertas que ayudan a examinar lo que uno piensa y a llegar a conclusiones propias, en lugar de recibir respuestas hechas. Viene del método de Sócrates en los diálogos de Platón.

¿Qué terapias usan el diálogo socrático?

Lo usan, entre otras, la terapia cognitiva de Aaron Beck, con el nombre de descubrimiento guiado, la terapia racional emotiva conductual de Albert Ellis y la logoterapia de Viktor Frankl.

¿Puedo usar el diálogo socrático conmigo mismo?

Sí. Preguntarte qué querés decir, en qué te apoyás y cómo lo vería otra persona puede ayudarte a revisar pensamientos que te hacen sufrir. Si te cuesta o te angustia, conviene hacerlo acompañado.

Este artículo tiene fines de divulgación y no reemplaza una consulta profesional. Si estás atravesando una situación de riesgo, comunicate con el 911 o con el Centro de Asistencia al Suicida (135 desde CABA y GBA; 0800-345-1435 desde todo el país).

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Lic. Nicolás Raúl Bongiorno
Psicólogo clínico, M.P. 8209. Más de 15 años de práctica, con orientación junguiana, base psicoanalítica y perspectiva integrativa. Conocé más sobre mí.

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