Sándor Ferenczi: el analista que se tomó en serio el trauma
El discípulo preferido de Freud y, a la vez, el que más se animó a discutirle. Un psicoanalista que puso en el centro el trauma real y el calor del vínculo.
En pocas palabras
Sándor Ferenczi (1873-1933) fue un psicoanalista húngaro, uno de los colaboradores más cercanos de Freud y fundador de la Sociedad Psicoanalítica de Budapest. Se lo recuerda por haber vuelto a poner en el centro el trauma real, en especial el abuso en la infancia, por su concepto de confusión de lenguas entre el adulto y el niño y por su interés en la actitud cálida y honesta del analista.
No, no es un nombre menor en la historia del psicoanálisis, aunque durante décadas lo pareció. Ferenczi fue el amigo más cercano de Freud y el analista de pacientes que nadie más quería atender. Se animó a decir algo incómodo para su época: que muchos de los sufrimientos que llegaban a la consulta no eran fantasías, sino heridas que los adultos les habían hecho a los chicos.
Quién fue
Sándor Ferenczi nació en 1873 en Miskolc, Hungría, en una familia numerosa de origen judío; su padre tenía una librería. Estudió medicina en Viena y trabajó como neurólogo y psiquiatra en Budapest. En 1908 conoció a Freud y empezó una amistad intensa: compartieron vacaciones, una correspondencia de más de mil cartas y, en 1909, el viaje a Estados Unidos junto con Jung.
En 1910 propuso la creación de la Asociación Psicoanalítica Internacional, y en 1913 fundó la Sociedad Psicoanalítica de Budapest. Fue el analista de Melanie Klein y de Michael Balint, que siguieron sus ideas por caminos propios.
En sus últimos años se alejó de la técnica clásica. Ensayó con mayor calidez y flexibilidad en el trato con los pacientes, e incluso con un «análisis mutuo». En 1932 presentó en un congreso su trabajo sobre la confusión de lenguas, que generó un fuerte rechazo. Murió en Budapest en 1933. Su Diario clínico de ese año recién se publicó en la década de 1980.
De su encuentro con Freud a la fundación del psicoanálisis húngaro y su último trabajo sobre el trauma.
Sus conceptos fundamentales
- La introyección. Ferenczi introdujo el término en 1909 para nombrar el proceso por el que tomamos algo de afuera —un rasgo, una persona, un vínculo— y lo hacemos parte de nosotros.
- El trauma real. Freud había pasado de pensar que sus pacientes habían sido seducidos a ver en esos relatos fantasías infantiles. Ferenczi insistió en que muchas veces el abuso había ocurrido de verdad, y en que el daño se agravaba cuando, después, nadie le creía al chico.
- La identificación con el agresor. Ante un adulto que lo daña, el niño, asustado, se somete, adivina lo que el otro quiere y termina sintiendo como propia la culpa del agresor.
- El tacto y la honestidad del analista. Para Ferenczi, la frialdad o la hipocresía del profesional podían repetir el trauma. Pedía que el analista pudiera reconocer sus errores y sostener un vínculo genuino.
La confusión de lenguas
En su último gran trabajo, Ferenczi describió dos lenguajes. El del niño es el de la ternura: juego, cercanía, cariño. El del adulto que abusa es el de la pasión. Cuando el adulto responde a la ternura con su propio lenguaje, el niño queda desorientado, sin palabras para lo que vivió y, muchas veces, cargando una culpa que no le pertenece.
El niño busca ternura; cuando un adulto le responde con el lenguaje de la pasión, el niño queda confundido y suele cargar con una culpa que no es suya. Para Ferenczi, ahí está el núcleo de muchos traumas.
Por qué sigue importando
Durante años, Ferenczi fue leído con desconfianza. Hoy se lo considera un precursor de muchas cosas: la teoría del trauma, el psicoanálisis relacional y la atención a lo que el analista siente y hace en la sesión. La idea de que el vínculo terapéutico tiene que ser un lugar confiable, y no una repetición del daño, le debe mucho.
En la consulta, su legado me recuerda algo simple y exigente a la vez: creerle a quien cuenta lo que le pasó y cuidar la forma en que se escucha. Si te interesa el tema, podés leer sobre los mecanismos de defensa, entre ellos la identificación con el agresor.
Para seguir leyendo
- Ferenczi, S. (1933). «Confusión de lenguas entre los adultos y el niño». En Obras completas, tomo IV.
- Ferenczi, S. (1985). Diario clínico (escrito en 1932).
- Ferenczi, S. (1924). Thalassa: ensayo sobre la teoría de la genitalidad.
Seguí la serie con Anna Freud, o volvé al comienzo con Sigmund Freud.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la confusión de lenguas según Ferenczi?
Es el desencuentro entre el lenguaje de la ternura, propio del niño, y el lenguaje de la pasión, propio del adulto que abusa. Ferenczi lo consideró el núcleo de muchos traumas infantiles.
¿Por qué se distanciaron Freud y Ferenczi?
Por diferencias en la técnica y en la teoría del trauma. Ferenczi buscaba un trato más cálido y flexible con los pacientes y sostenía que el abuso real era frecuente, algo que Freud y otros colegas recibieron con reservas.
¿Quiénes fueron sus discípulos?
Entre sus analizados y seguidores estuvieron Melanie Klein y Michael Balint, figuras centrales del psicoanálisis británico.
Este artículo tiene fines de divulgación y no reemplaza una consulta profesional. Si estás atravesando una situación de riesgo, comunicate con el 911 o con el Centro de Asistencia al Suicida (135 desde CABA y GBA; 0800-345-1435 desde todo el país).
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Lic. Nicolás Raúl Bongiorno
Psicólogo clínico, M.P. 8209. Más de 15 años de práctica, con orientación junguiana, base psicoanalítica y perspectiva integrativa. Conocé más sobre mí.
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